PRIMEROS AUXILIOS: Cómo actuar ante un Golpe de Calor

Cómo actuar ante un Golpe de Calor

El conocido golpe de calor o también llamado hipertemia febril surge cuando exponemos a un perro a altas temperaturas. Este aumento de temperatura corporal puede subir hasta crear daños irreversibles y producir un mal funcionamiento en los procesos fisiológicos, incluso puede causarles la muerte en apenas 10 minutos. Encerrar a un perro en el coche un día caluroso le puede ocasionar que sufra problemas cardiovasculares, hemorragias e incluso un edema cerebral.

Antes de todo, es importante saber identificar un golpe de calor para poder actuar en consecuencia y ayudar al animal y prevenir daños permanentes en los órganos del perro.

Algunos de los síntomas más evidentes son:

  • Sed extrema
  • Una lengua de color rojo brillante y encías pálidas
  • Jadeo excesivo o ruidoso
  • Saliva abundante
  • Ritmo cardiaco elevado
  • Vómitos frecuentes
  • La piel alrededor del hocico o del cuello no se recupera rápidamente cuando se pellizca

Sin embargo, también se pueden observar otras señales que indican que la hipertemia está empeorando, como por ejemplo:

  • Gran dificultad para respirar
  • Encías que se vuelven de color rojo brillante, luego azul o morado
  • Debilidad y/o fatiga
  • Desorientación
  • Colapso o coma

En este caso, deberemos llevarlo urgentemente al veterinario para que intenten salvar su vida.

No obstante, cuanta más información podamos transmitir al profesional mucho mejor. Para ello, es importante indicarle a qué temperatura aproximada estaba sometido  y cuál era su temperatura corporal así como las condiciones, es decir: luz solar directa, el nivel de actividad del perro antes y al comienzo de los síntomas para que puedas comunicar esta información a un veterinario.

Para tomar su temperatura se puede poner un termómetro por el recto. Su estado normal es diferente a la de las personas, ya que un perro sano suele estar entre 37,5 y 39 grados, en cambio, se considera un perro sobrecalentado si su temperatura es de 39,4 grados o más. Cuando se superan los 42,8 grados su estado pasa a ser fatal.

Una vez tenemos claro que estamos delante de un caso de golpe de calor, viene la pregunta clave:

¿CÓMO DEBEMOS ACTUAR?

Primero de todo, hay que retirar el perro del calor, si es posible, moverlo a un lugar con aire acondicionado, y sino, simplemente a un sitio con sombra donde corra el aire. Mientras se traslada, importante no pedirle ejercicio, que no corra, camine rápido ni ninguna actividad que empeore su estado.

Debemos facilitarle agua para que beba y pueda refrescarse, no hay que obligarles, deja que sean él quien tengan interés por beber. ¡Nunca probar con bebidas isotónicas ni nada parecido! Si vemos que no lo hace, podemos refrescarlo mojándole con paños mojados, sin sumergirlo ni dejarle los paños puestos, para no atrapar el calor corporal del perro.

Es importante que el agua NO esté muy fría o helada, sino, aunque nos parezca contradictorio podemos retrasar los procesos de enfriamiento del perro.

Otra manera de ayudarles es poniéndoles un poco de alcohol en las almohadillas de sus patas, ya que por ahí es donde ellos liberan el calor, evitando siempre que se chupe e ingiera el alcohol.

Aunque el animal esté respondiendo correctamente a estos primeros auxilios, te recomendamos que acudas a un veterinario de urgencia, ya que puede haber sufrido daños internos imposibles de detectar por nuestra parte y sólo el profesional podrá hacer un diagnóstico fiable.


¿CÓMO PREVENIR EL GOLPE DE CALOR?


Si quieres evitar tener que pasar por estas situaciones con tu perro, lo primero que tienes que hacer es prevenirlas, para ello hay que ser consciente del animal que tenemos: si es viejete, está obeso o tiene alguna enfermedad de cardiopatía es más probable que pueda sufrir un golpe de calor. Los canes de razas grandes acostumbran a padecer más hipertemias que los pequeños, aunque por ejemplo todos aquellos que tienen el hocico más corto como los bulldogs, carlinos, boxers etc, tienen más dificultad para jadear y liberar así su calor corporal, por lo tanto, aumentan el riesgo de sufrir una un golpe de calor.

Es importante no dejar el perro dentro del coche en verano, ni cuando la temperatura no sea tan fuerte, ni aunque se dejen las ventanas abiertas, dado que la temperatura dentro del automóvil puede aumentar en tan solo pocos minutos.

Recordar que el Código Penal ya recoge varios artículos relacionados con el cuidado de los animales que pueden relacionarse con el hecho de dejar encerrados a los perros/gatos en el coche, sufriendo así un golpe de calor: el artículo 337 señala que “el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales.”
También el artículo 631 hace alusión a este tema e indica que “Quienes abandonen a un animal doméstico en condiciones en que pueda peligrar su vida o su integridad serán castigados con la pena de multa de quince días a dos meses.”

En los días más calurosos es necesario que se deje el perro en un espacio de la casa fresco y ventilado por aire acondicionado (si hay posibilidad), y evitar encerrarlos en un balcón o en el jardín a pleno sol.

Si el perro se queda al aire libre en un día de mucho calor, es necesario que tenga algún espacio con sombra y con acceso a agua todo el día. Actualmente también existen camas refrescantes para aquellos animales que padecen más el calor.

A los perros que tienen el pelo largo es importante cepillarles de forma regular antes del verano y durante la época más calurosa.

Los días en los que sea posible, también se pueden hacer excursiones o paseos por ríos, estanques, donde el perro pueda disfrutar de un chapuzón si le apetece. Nunca se debe forzar a un can a entrar al agua; que sea él mismo o incluso motivándolo para que lo pruebe, pero sin tocarle o tirarle directamente. Si acudes a uno de estos lugares, asegúrate que sea un sitio adecuado para vuestro perro, que la corriente no le dificulte el nado, que pueda salir fácilmente (sobre todo en piscinas que muchas veces suele ser muy complicado el salir de ellas).

Si eres de los que te gusta hacer largas excursiones con tu perro, comprueba antes de salir que vas equipado con agua, que el camino que vas a hacer dispone de lugares de sombra donde podrá descansar y que el suelo no esté demasiado caliente, o puede que sufra de quemaduras en las almohadillas. Permítele hacer descansos durante el paseo y no le obligues a correr a tu lado atado.

Como ves, el golpe de calor es un accidente que puede causar graves lesiones para tu perro, así que evítalo tomándote en serio todas las precauciones posibles.

¡CUIDA DE TU PERRO IGUAL QUE ÉL LO HACE CONTIGO CADA DÍA!

 

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Perro Positivo

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